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10 técnicas de estudio que los profesores deberían enseñar

Profesora enseña técnicas de estudio a una alumna

Escrito por Yiana Delgado

Publicado: 07 Feb 2025 | Actualización: 04 Mar 2025

Cuando se trata de educar en el aula no basta con facilitar conocimientos. También es necesario proveer a los jóvenes de recursos para que puedan aprender con significado. Y esto, incluye enseñarles técnicas de estudio realmente efectivas que les permita no solo aprender más en menos tiempo y mejorar su rendimiento académico, sino también procesar, comprender y conferir un sentido al contenido. En otras palabras, que les permita aprender a aprender.

A fin de cuenta, nuestro objetivo como educadores no es solo enseñar, sino inspirar a los estudiantes a tomar las riendas de su aprendizaje y esculpir su propio camino. He aquí 10 técnicas de estudio probadas por la ciencia que les ayudará a conseguirlo.

Técnicas de estudio que tus estudiantes deberían dominar

Las técnicas de estudio, esas herramientas o estrategias que facilitan la asimilación de la información y el proceso de aprendizaje, son uno de los recursos más valiosos que puedes enseñarles a tus estudiantes en el aula. Sin embargo, no vale cualquier método.

Es importante que sea fácil de aplicar y que ayude a simplificar realmente la comprensión del contenido. Y si, además, ayuda a construir un sistema de conocimientos más profundo y con significado, pues mucho mejor. He aquí algunas técnicas de estudio que realmente vale la pena enseñar en el aula.

1. Elaboración, el arte de construir conexiones significativas

La elaboración es una técnica de estudio muy efectiva para mejorar la comprensión y facilitar la transferencia de conocimientos a nuevos contextos. Básicamente, consiste en relacionar la nueva información con el sistema de conocimientos previos. De esta manera, en lugar de memorizar datos de forma aislada, los estudiantes aprenden a conectar conceptos, crear analogías y explicar ideas con sus propias palabras.

Puedes animarlos, por ejemplo, que al estudiar historia comparen eventos históricos con situaciones actuales para comprender mejor su relevancia. Asimismo, puedes fomentar esta estrategia en el aula haciendo preguntas como: “¿Cómo se relaciona esto con lo que ya sabes?” o “¿Puedes explicar este concepto a un compañero?”

2. Recuperación activa, la práctica de estudiar mediante el recuerdo

La recuperación activa, basada en la psicología cognitiva, es una de las estrategias de estudio más efectivas que puedes enseñar a tus estudiantes. En esencia, consiste en intentar recordar información sin consultar el material de estudio, lo cual fortalece las conexiones neuronales y mejora la retención del contenido a largo plazo. Así, en lugar de releer los apuntes, los estudiantes pueden hacer exámenes prácticos, utilizar flashcards o hacer resúmenes con el contenido que recuerdan.

Una manera sencilla de implementar esta técnica en el aula es recurriendo a quiz frecuentes, haciendo preguntas al final de la clase o proponiendo actividades en las que los estudiantes deban explicar lo aprendido sin apoyo visual.

3. Espaciamiento, la habilidad de extender el estudio en el tiempo

El espaciamiento, o “efecto de la memoria espaciada”, es otra técnica de aprendizaje muy potente, pero sencilla que se basa en distribuir las sesiones de estudio en varios días en lugar de estudiar todo en una única sesión intensiva, vamos lo que conocemos como “atracón”. De esta manera, el cerebro puede consolidar la información de manera más efectiva ya que, por una parte, refuerza las conexiones neuronales creadas y, por otra, entrena la memoria a largo plazo.

Además de explicarle a tus estudiantes cómo funciona, puedes aplicar esta técnica en el aula planificando sesiones de estudio con antelación, dividiendo el material en bloques y/o revisándolo en intervalos crecientes. Por ejemplo, dedica un momento a repasar un tema a la semana de haberlo enseñado en el aula, luego al mes y así sucesivamente. El uso de herramientas como los calendarios de estudio o las aplicaciones de repaso espaciado también pueden ser de gran ayuda.

4. Intercalado, el poder de alternar diferentes temas

El intercalado es una técnica que consiste en abordar diferentes temas o tipos de problemas durante una misma sesión de estudio. Aunque a priori puede parecer menos eficiente que enfocarse en un solo tema, lo cierto es que esta estrategia mejora la capacidad de los estudiantes para distinguir entre diferentes conceptos, aplicar el conocimiento aprendido a otros contextos y conferirle una utilidad práctica y con significado.  

Por ejemplo, en lugar de resolver 20 problemas de matemáticas del mismo estilo, los estudiantes pueden alternar entre problemas de álgebra, geometría y estadística. O, mientras leen un libro de historia, pueden aprovechar para practicar gramática u ortografía. ¿Cómo aplicar esta técnica en el aula? Utiliza hojas de trabajo con problemas de diferente índole o plantea discusiones que integren múltiples temas.

5. Autoexplicación, clave para fomentar la reflexión

La autoexplicación es una de las técnicas de estudio más poderosas ya que estimula el proceso reflexivo y desarrolla la metacognición en los más jóvenes. En pocas palabras, implica que los estudiantes expliquen cómo resolvieron un problema o el análisis que hicieron para comprender un concepto, detallando no solo los pasos sino también sus razonamientos. De esta manera, también estarán reforzando el contenido aprendido y haciendo conscientes posibles lagunas en su aprendizaje.

Además de pedirles que apliquen este recurso mientras estudien, también puedes promover la autoexplicación en el aula pidiendo a tus estudiantes que cuenten en voz alta cómo arribaron a ese análisis o que escriban sus reflexiones sobre cómo llegaron a esa conclusión. Preguntas como “¿Por qué elegiste este método?” o “¿Qué te hizo pensar eso?” son útiles para fomentar esta práctica.

6. Uso de ejemplos concretos y analogías para entender mejor

A veces los conceptos abstractos pueden ser difíciles de entender, sobre todo para los estudiantes más jóvenes. Pensar en ejemplos concretos y analogías facilita su comprensión ya que relaciona esas ideas complejas con experiencias cotidianas o conocimientos previos. La idea es que mientras estudian dediquen un tiempo a pensar cómo se aplica ese contenido en la vida práctica como, por ejemplo, la teoría de la gravedad aplicada a cualquier objeto que cae.

Puedes enseñarles esta técnica a tus estudiantes poniendo ejemplos concretos o haciendo analogías en clase, pero también puedes animarlos a que creen sus propias analogías, lo que les ayuda a internalizar los conceptos. Ten en cuenta que es una estrategia que no solo hace el aprendizaje más accesible, sino que más significativo y memorable.

7. Mapas conceptuales o cómo dar sentido visual al contenido

Los mapas conceptuales son herramientas visuales muy potentes que permiten a los estudiantes organizar y conectar ideas de manera jerárquica. Estos diagramas no solo facilitan la comprensión de los conceptos en sí y sus interrelaciones, sino que también promueven el pensamiento crítico y la síntesis de información. Existen muchas maneras de elaborar mapas conceptuales, la idea es que cada estudiante encuentre la estrategia que le resulte más efectiva y cómoda.

¿Cómo puedes enseñarles esta técnica? Proponles actividades en las que tengan que desarrollar esta habilidad. Por ejemplo, después de terminar una lección, organiza pequeños grupos y pídeles que construyan un mapa que represente los conceptos clave y sus interrelaciones.

8. Enseñar a otros o el efecto Protégé

Enseñar es aprender dos veces” dijo el ensayista francés Joseph Joubert. Y lo cierto es que no andaba nada desacertado ya que enseñar a otros es una de las formas más efectivas de aprender. Cuando los estudiantes explican un concepto a un compañero no solo refuerzan sus conocimientos y estrategias de aprendizaje, sino que también identifican las áreas en las que necesitan mejorar. Esta estrategia, conocida como el “efecto Protégé”, es una buena manera además de fomentar la responsabilidad y la colaboración, como corroboró un estudio realizado en la Universidad de Stanford.

¿Cómo enseñar esta técnica a tus estudiantes? Incorpora en el aula actividades como las tutorías entre pares, las presentaciones en clase o los grupos de estudio. Incluso puedes pedirles a tus estudiantes que en casa “enseñen” un tema a sus padres, hermanos o, incluso, a un público ficticio.

9. Lectura significativa, el arte de dar sentido a lo que se lee

Una buena estrategia de estudio no solo implica organizar o trabajar mejor el contenido, sino también aprender a interpretarlo. Y en este sentido, la lectura significativa puede convertirse en una valiosísima técnica que ayude a los estudiantes a entender la información más allá de las palabras y conferirle un significado personal que enriquezca su cosmovisión del mundo.

Puedes enseñarles esta estrategia a tus estudiantes pidiéndoles que dediquen un momento a reflexionar tras la lectura. Lo ideal es que hagan pausas cada capítulo o, incluso, antes, para que reflexionen sobre el contenido que han leído y puedan cuestionarse su significado. En clase también puedes aplicarlo haciendo preguntas como “¿Qué significa para ti esta frase?” o “¿Si fueses el autor, lo habrías dicho de otra manera?”.

10. Autoevaluación, una manera de ponerse a prueba

La autoevaluación es una estrategia clave para que los estudiantes tomen conciencia de su propio aprendizaje y se responsabilicen de su crecimiento. Reflexionar sobre lo que han logrado, cuánto les ha costado y cómo pueden mejorar les permite desarrollar sus habilidades metacognitivas y conseguir una mayor autonomía, a la vez que refuerza el contenido que han aprendido.

¿Cómo puedes fomentar la autoevaluación? Mediante rúbricas, diarios de aprendizaje o preguntas reflexivas al final de una actividad. Hacer preguntas como “¿Qué aprendiste hoy?” o “¿Qué estrategia te funcionó mejor?” ayudan a los estudiantes a identificar sus fortalezas y áreas a mejorar.

Referencias:

Chase, C. C., Chin, D. B., Oppezzo, M. A., & Schwartz, D. L. (2009). Teachable agents and the protégé effect: Increasing the effort towards learning. Journal of Science Education and Technology, 18(4), 334–352.

Crédito de foto: Imagen libre de Pexels

Psicóloga y escritora. Divulgadora científica durante más de 10 años. Defensora de la educación como única vía para el desarrollo personal y social.

Jennifer Delgado Suárez

Revisado por Jennifer Delgado Suárez

Psicóloga, especializada en Psicopedagogía con experiencia como profesora universitaria.

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