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5 claves científicamente probadas para aprender mejor

Chica estudia para aprender mejor

Escrito por Yiana Delgado

Publicado: 27 Mar 2025

Seguro que más de una vez te has pasado horas estudiando para un examen y, aun así, cuando llega el momento, te parece que no recuerdas nada.

O tal vez tienes la sensación de que, por mucho que leas los apuntes, la información simplemente no se queda en tu cabeza.

No es que no tengas capacidad para aprender, sino que quizás no estás usando las estrategias adecuadas. Aprender mejor no significa estudiar más horas, sino hacerlo de forma más eficiente. Y aquí es donde la Psicología Educativa puede ayudarte.

¿Qué hacer para aprender mejor?

Los investigadores llevan décadas estudiando cómo funciona la memoria, la concentración y la motivación en el aprendizaje. Gracias a estos estudios, sabemos que algunos métodos son mucho más efectivos que otros. He aquí una recopilación de algunas de esas herramientas científicamente probadas que pueden ayudarte a aprender mejor y aprovechar al máximo tu tiempo de estudio.

1. Usa la recuperación activa: deja de releer y empieza a recordar más

Si tu método de estudio consiste en leer y subrayar una y otra vez los apuntes, tengo una mala noticia: no es una buena estrategia para aprender mejor.

Un estudio de la Universidad Purdue demostró que los estudiantes que practicaban la recuperación activa, es decir, intentar recordar lo aprendido sin mirar los apuntes, retuvieron la información de forma mucho más duradera que aquellos que solo releían el material.

¿Cómo puedes aplicarlo?

  • En lugar de leer pasivamente, cierra el libro e intenta recordar lo que has estudiado.
  • Usa tarjetas de memoria o hazte preguntas a ti mismo sobre el tema.
  • Explica en voz alta lo que has aprendido, como si se lo estuvieras enseñando a alguien más.
  • Después de cada sesión de estudio, escribe un pequeño resumen sin mirar los apuntes. Luego compáralo con la información real y corrige lo que te haya faltado.

2. Espacia tus horas de estudio: no dejes todo para el último momento

Si eres de los que deja todo el estudio para última hora, es probable que retengas la información a corto plazo para hacer el examen, pero la olvidarás rápidamente.

Estudiar un poco cada día durante una, dos o tres semanas es mucho más efectivo que hacerlo de golpe. Es lo que Hermann Ebbinghaus en sus investigaciones sobre la memoria denominó efecto espaciado y, básicamente, dice que cuanto más tiempo dediques a estudiar un contenido, más lo recordarás.

Curva del olvido

¿Cómo puedes aplicarlo?

  • En lugar de estudiar todo en un solo día, distribuye el aprendizaje en sesiones más cortas a lo largo de varias jornadas.
  • Revisa los temas en intervalos regulares. Por ejemplo, si hoy estudias un tema, revísalo en tres días y luego en una semana.
  • Programa pequeñas sesiones de repaso en tu calendario en lugar de confiar en la memoria de última hora.

3. Relaciona la información nueva con lo que ya sabes

Uno de los mayores errores al estudiar es tratar de memorizar la información sin conectarla con tus conocimientos previos.

David Ausubel, psicólogo educativo, propuso la teoría del aprendizaje significativo, que afirma que aprendemos mejor cuando relacionamos lo nuevo con lo que ya conocemos. Esto ayuda a organizar la información en nuestra memoria de manera más eficiente.

¿Cómo puedes aplicarlo?

  • Relaciona los nuevos conceptos con ejemplos de la vida cotidiana.
  • Usa metáforas o analogías para conectar ideas complejas con cosas que te resulten familiares.
  • Crea mapas conceptuales o diagramas que te ayuden a ver cómo se relaciona la información.
  • Pregúntate: ¿a qué se parece esto que estoy aprendiendo? o ¿en qué situaciones podría aplicarlo en la vida real?

4. Practica la autoexplicación: conviértete en tu propio profesor

Una de las estrategias más efectivas para aprender mejor es la autoexplicación, es decir, explicarte a ti mismo lo que estás aprendiendo.

Un estudio de la University of Pittsburgh encontró que los estudiantes que se explicaban los conceptos a sí mismos mientras estudiaban lograban una comprensión mucho más profunda del contenido.

¿Cómo puedes aplicarlo?

  • Después de leer un tema, intenta explicarlo en voz alta con tus propias palabras.
  • Imagina que tienes que enseñarle el concepto a un amigo que no sabe nada del tema.
  • Si hay algo que no puedes explicar bien, vuelve a revisar esa parte hasta entenderla completamente.
  • Usa la técnica Feynman, que consiste en explicar un concepto de la forma más simple posible, como si estuvieras enseñándoselo a un niño de 6 años.

5. Cuida tu mente: el descanso y la alimentación también influyen en tu aprendizaje

No todo se trata de estudiar más o aplicar mejores técnicas. Si tu cerebro no está descansado y a tope, aprender mejor será mucho más difícil.

El sueño es fundamental para consolidar la información que has aprendido durante el día. Un estudio de la Universidad de California demostró que, durante el sueño, el cerebro reorganiza y almacena los recuerdos, mejorando el aprendizaje.

Además, tu cerebro necesita energía para funcionar bien. La falta de ciertos nutrientes puede afectar la concentración y la memoria, reduciendo tu rendimiento cognitivo.

¿Cómo puedes aplicarlo?

  • Duerme al menos 7-8 horas por noche.
  • Evita estudiar hasta tarde la noche antes de un examen; mejor repasa un poco y duerme bien.
  • Si sientes que no puedes más, date una siesta corta de 20-30 minutos para recuperar energía.
  • Consume alimentos ricos en omega-3, como pescado, nueces y semillas de chía.
  • Bebe suficiente agua: la deshidratación reduce la capacidad de atención.
  • Haz ejercicio regularmente: mejora la oxigenación del cerebro y reduce el estrés.
  • Antes de una sesión de estudio, prueba caminar unos 10 minutos o hacer estiramientos para activar tu cuerpo y mente.

Aprender mejor no es cuestión de estudiar más, sino de estudiar de manera más inteligente. No se trata solo de la cantidad de horas que dediques al estudio, sino de cómo las usas.

Referencias:

Chi, M. T. H., De Leeuw, N., Chiu, M. H., & LaVancher, C. (1994). Eliciting self-explanations improves understanding. Journal of Educational Psychology, 86(4), 439-457.

Karpicke, J. D., & Blunt, J. R. (2011). Retrieval practice produces more learning than elaborative studying with concept mapping. Science, 331(6018), 772-775.

Walker, M. P., & Stickgold, R. (2010). Overnight alchemy: Sleep-dependent memory evolution. Nature Neuroscience, 10(2), 218-224.

Crédito de foto: Imagen libre de Pexels

Psicóloga y escritora. Divulgadora científica durante más de 10 años. Defensora de la educación como única vía para el desarrollo personal y social.

Jennifer Delgado Suárez

Revisado por Jennifer Delgado Suárez

Psicóloga, especializada en Psicopedagogía con experiencia como profesora universitaria.

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